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26 de Junio del 2017 | 09:01

Las Malvinas Nadie quiere dar la cara por la responsabilidad de la tragedia

Autor: www.gestiona-peru.com

“Si no quieren dar la cara es porque les remuerde la conciencia”, dijeron fuentes de la División de Investigaciones Especiales de Delitos contra el Estado, cuyos agentes son los encargados de identificar e interrogar a los propietarios de la galería comercial Nicolini. La referencia era una alusión a los empresarios Juan Polar De Rivera y José López Ramírez, representantes legales de Inversiones JPEG, los dueños del local siniestrado que no se han presentado ante las autoridades. Esto, pese a que públicamente el Ministerio Público ha anunciado que los busca para deslindar responsabilidades.

La empresas Inversiones JPEG se constituyó en el 2007 con un capital de 1.000 soles y su objetivo fundacional era dedicarse a proyectos de micro negocios dedicados a la explotación de gas licuado.

Los primeros socios fueron Juan Martín Pazos Battistini y Eduardo García-Godos Meneses, a quienes en un principio se les atribuyó la propiedad de las Galerías Nicolini.

En el estudio de abogados donde es socio Pazos Battistini, Francisco Navarro explicó que este no se encontraba, pero aprovechó para precisar que no tenía ninguna relación con la galería incendiada.

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"Ellos (Pazos Battistini y García-Godos) son abogados y en su calidad de abogados constituyeron 'Inversiones JPEG'. Son los socios fundadores, pero cinco años después, en el 2012, Pazos Battistini y los demás accionistas vendieron sus participaciones al señor Juan Polar De Rivera. Desde el 2012 no tienen ninguna relación. Posteriormente, como empresa inmobiliaria Inversiones JPEG vendió puestos y almacenes en su mayoría a los propietarios del primer piso", explicó Francisco Navarro al diario La República.

Salen los nombres

Según las partidas registrales, "Inversiones JPEG" aumentó su capital a 101 mil soles y cambió su objetivo comercial hacia el negocio inmobiliario a partir del 2015. Los principales accionistas inscritos entonces fueron Camila Polar Chirinos, Luz Escribens Arenas y Juan Polar Chirinos, todos familiares de Juan Polar De Rivera.

El 11 de octubre del 2016, "Inversiones JPEG" inscribió el acuerdo de los accionistas de nombrar como gerente a José López Ramírez y ratificar a Juan Polar De Rivera como el representante legal.

Por este motivo es que el Ministerio Público señaló a Polar y López como las personas que deberían asumir la responsabilidad por la tragedia de la galería Nicolini. En tanto, La Municipalidad de Lima denunció a López Ramírez por los supuestos delitos en contra de la administración pública así como delitos contra la vida, el cuerpo y la salud.

La República buscó hasta en dos oportunidades en sus respectivos domicilios tanto a Polar como a López -el primero en un edificio de departamentos cerca de El Golf de San Isidro y el segundo en una modesta zona de Breña-, pero no respondieron a los pedidos de entrevista. Sin embargo, ellos se encontraban todavía en Lima y aparentemente continuaban con normalidad con sus vidas cotidianas.

El presidente de la Asociación de Propietarios del Centro Comercial Nicolini, Hugo Sulca, señaló que el incendio se inició en el piso superior de la galería que es de propiedad de "Inversiones JPEG".

A partir de esta información, los agentes de la División de Investigaciones Especiales de Delitos contra el Estado, bajo, al mando del coronel Segundo Mejía Montenegro, hicieron un seguimiento de las operaciones inmobiliarias de "Inversiones JPEG" y determinaron que el 24 de enero del 2008 esta empresa compró a la compañía Alicorp el quinto piso del edificio, cuyo ingreso es por el jirón Huarochirí 424. "Inversiones JPEG" pagó 1 millón 780 mil dólares, con un abono inicial de 200 mil dólares en efectivo y el resto en 11 cuotas.

Cadena de responsables

En Registros Públicos, Inversiones JPEG comenzó a vender el quinto piso de Galería Nicolini a los comerciantes de la zona. Entre los primeros está los esposos Publio León Alegría y Lucía Huamaní Díaz, que pagaron al contado 144 mil soles por el 3.16% de las acciones y derechos del inmueble que pertenecía a Inversiones JPEG.

Son alrededor de 30 los comerciantes que han adquirido áreas de distinta dimensión del quinto piso de Nicolini, y entre ellos se encuentra el dueño del espacio donde estaba el contenedor en el que fueron encerrados cuatro trabajadores que muy probablemente han fallecido por asfixia durante el incendio.

"No solo son buscados los señores Juan Polar y José López sino también el resto de propietarios del quinto piso, con la finalidad de establecer plenamente quiénes son los dueños del lugar donde estaba el contenedor. Tampoco descartamos que los dueños quizá hayan alquilado su sitio a otros comerciantes. Estamos en pleno proceso de reconstrucción de la cadena de responsabilidades", dijeron a este diario fuentes de la División de Investigaciones Especiales de Delitos contra el Estado.

Había espacios de todo precio en el quinto piso. Por ejemplo, los cónyuges Freddy Pablo Sulca e Inés Soto Huarancca abonaron a Inversiones JPEG un total de 50 mil soles en efectivo por el 3.29% de las acciones y derechos del establecimientos.

"Cualquiera pudo haber sido, o los dueños de Inversiones JPEG, o los comerciantes que compraron el quinto piso", precisaron fuentes relacionadas con los agentes policiales.

Las autoridades no solo buscan a los responsables del establecimiento donde se produjo el incendio, al parecer por incumplimiento de las normas de seguridad.

Debido a que todavía hay focos de fuego, el rescate de los cuatro jóvenes que se encontraban encerrados en un contenedor en el quinto piso de Galerías Nicolini no se ha realizado hasta el momento.

"No me voy a ir sin mi hijo", gritaba Bertha Villalobos, madre de Jorge Huamán Villalobos, de 19 años, uno de los jóvenes atrapados. Estalló en llanto apenas se enteró de que en el tercer piso se había reavivado el incendio en medio de explosiones.

Espera que mata

Con lágrimas en los ojos, la desesperada mujer hizo un recuento de la tragedia que vivía desde el momento en que supo que su hijo era uno de los desaparecidos.

"Son cuatro noches que no duermo", dijo, mientras una funcionaria del Ministerio de Salud le decía que era preferible que se retirara a su casa para evitar el humo tóxico.

Bertha Villalobos sostenía un vaso con quinua que le había alcanzado una joven solidaria. Levantó la mirada y exclamó: "De aquí no me voy sin mi hijo".

César Herrera Castro, tío de Jovi Herrera Alania, de 21 años, otro de los desaparecidos, también pugnaba por llegar a las inmediaciones del edificio, pero la orden es alejar a los civiles a una prudencial distancia.

Ellos exigen justicia y que los responsables sean castigados con todo el peso de la ley. "Acá se ha cometido un crimen", afirmó César Herrera.

Mientras transcurren las horas, el dolor, la desesperación y la incertidumbre se apoderan de los familiares de los desaparecidos; no obstante, los bomberos no descansan un solo instante.

El comandante general del Cuerpo General de los Bomberos, César Leigh Arias, dijo que el rescate a los trabajadores encerrados era imposible hasta ayer. Esto debido al difícil acceso, los focos de fuego que se reavivan y a las altas temperaturas del lugar.

Agentes de Seguridad del Estado y peritos en Criminalística también se mantienen a la expectativa, pues hasta el momento no han podido recoger muestras o evidencias para la investigación.

Otra de las intensas búsquedas que acometen las autoridades es la de la persona que tenía las llaves del contenedor donde estaban encerrados los cuatro trabajadores.

​Johnny es conocido en la galería Nicolini como el 'Gringo' y hoy se ha convertido en uno de los hombres más buscados por la Policía. A él se le atribuye haber encerrado bajo llave a los jóvenes que eran explotados laboralmente en contenedores instalados en la azotea del edificio incendiado.

En busca de El 'gringo'

El 'Gringo' repartía su tiempo dando instrucciones a los trabajadores para borrar las marcas de los fluorescentes de fabricación china y colocar otras de prestigio para venderlas al triple de su precio original. Además, se dedicaba al almacenamiento y la distribución de estos productos.

Quienes lo veían a diario en el edificio aseguraron que llevaba una plácida y activa vida. Se había ganado el respeto y la confianza de los empleados, entre los que se encontraban Jovi Herrera Alania y Jorge Huamán Villalobos.

Las autoridades lo buscan desde el jueves pasado.

"Él (Johnny) entregó las llaves de los contenedores a un capataz que estuvo dando vueltas desde las 2 hasta las 5 de la tarde para que le permitieran ingresar", dijo Miguel Sánchez Calderón, abogado de los familiares de Jovi Herrera y Jorge Huamán.

Ahora que todos lo sindican como uno de los responsables del delito de explotación laboral, se hizo "humo".

Diez menores de edad, que durante sus vacaciones escolares llegaron a trabajar en los contenedores, revelaron que ellos llegaron primero para trabajar por órdenes de 'José', pero como el 'Gringo' les ofreció más dinero, se fueron con él, sin imaginar que trabajarían encerrados.

Hasta ahora una duda embarga no solo a los familiares de las víctimas sino a las mismas autoridades: ¿dónde están los responsables?

Para los bomberos, la galería Nicolini era una bomba de tiempo y con la mecha encendida. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirmó que el encierro se "aproxima a formas modernas de esclavitud".


Fuente: www.larepublica.pe

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